El sufrimiento, la muerte y la trascendencia

Nuestros temas fundamentales son: el sufrimiento, la muerte y la trascendencia. Pero las raíces del sufrimiento no son claras. El registro de la muerte es confuso y la posibilidad de trascendencia se debate entre la idea y la fe.

Nuestros temas fundamentales son: el sufrimiento, porque queremos evitarlo, la muerte porque queremos superarla, y la trascendencia porque queremos alcanzarla.

El problema de la muerte y la trascendencia puede reducirse, en última raíz, al problema del sufrimiento. Nuestro problema fundamental es el sufrimiento y, nuestro deseo mayor, evitarlo.

Lo más importante es comprender las tres vías del sufrimiento, que son la sensación, la memoria y la imaginación. Y comprender, además, la raíz posesiva del sufrimiento.Haz click para twittear

Estudia, investiga, medita y comprende progresivamente las tres vías del sufrimiento y su raíz posesiva, mientras vas generando una nueva actitud de acuerdo a estos principios:

  • Ir contra la evolución de las cosas es ir contra uno mismo
  • Cuando fuerzas algo hacia un fin produces lo contrario
  • No te opongas a una gran fuerza; retrocede hasta que aquélla se debilite, entonces, avanza con resolución
  • Las cosas están bien cuando marchan en conjunto, no aisladamente
  • Si para tí están bien el día y la noche, el verano y el invierno, has superado las contradicciones
  • Si persigues el placer, te encadenas al sufrimiento; pero en tanto no perjudiques tu salud, goza sin inhibición cuando la oportunidad se presente
  • Si persigues un fin te encadenas, si todo lo que haces lo realizas como si fuera un fin en sí mismo, te liberas
  • Harás desaparecer tus conflictos, cuando los entiendas en su última raíz, no cuando quieras resolverlos
  • Cuando perjudicas a los demás, quedas encadenado, pero si no perjudicas a otros, puedes hacer cuanto quieras con libertad
  • Cuando tratas a los demás como quieres que te traten, te liberas
  • No importa en qué bando te hayan puesto los acontecimientos, lo que importa es que comprendas que tú no has elegido ningún bando
  • Los actos contradictorios o unitivos se acumulan en tí, si repites tus actos de unidad interna, ya nada podrá detenerte